El metro de Moscú

Seguro que si has mirado algo sobre Moscú o San Petersburgo, una de las cosas que más te habrá llamado la atención es que las estaciones de metro son de visita obligada.

El centro de la ciudad se puede recorrer tranquilamente a pie o en bicicleta, por lo que no es necesario el metro. Pero…cuando el tiempo no acompaña del todo, llueve o hace frío, es una buena idea para invertir tu día en el “palacio subterráneo del pueblo”. Así es como quiso llamar Stalin a su proyecto.

Datos importantes:

– Un billete de metro vale 55 rublos y por ese precio puedes visitar todas las estaciones que te plazcan. Probablemente la opción más rápida es pedirlo en taquilla (el lenguaje de los signos funciona muy bien para entenderse).

– Cuando decimos subterráneo se cumple en toda regla. La bajada a las vías del metro son eternas. Suerte que hay escaleras mecánicas y van bastante rápido.

¡Ánimo con los nombres y el alfabeto cirílico!

Aquí te dejamos nuestro recorrido, aunque algunas no fueron del todo interesantes, porque nos equivocamos. Nos inspiramos en Rusalia

PUSHKINSKAYA

Es una parada de la línea XX. Aquí metimos la pata, porque no era esa línea, si no otra con el mismo nombre. Pero no te vayas, que el resto lo hicimos bastante bien.

Aunque tiene detalles bonitos, como las lámparas, desde nuestra humilde opinión no sería necesario visitarla.

 

MAYAKOVSKAYA

El auténtico palacio con columnas de mármol y revestimientos de “plata”. También fue la menos transitada, por lo que se puede sentir realmente como en un palacio. Con mosaicos en el techo representando deportes del país.

BELORUSSKAYA

De nuevo mosaicos en el techo, con detalles de eventos comunistas. Un museo en toda regla.

 

NOBO PODOLSKAYA

Vidrieras de colores vivos que iluminan la estación. Y un mosaico de una diosa. Realmente es impresionante la magnitud de las representaciones en un lugar tan oscuro.

PROSPEKT MIRA

Una de las más famosas. Sencilla y delicada al mismo tiempo. Las representaciones de las paredes con figuras femeninas simulan porcelana. Es muy sutil y el blanco cuando estás bajo tierra transmite calma.

KOMSOMOLSKAYA

Tiene un techo de estilo barroco. Con Lenin como protagonista, también representa diferentes momentos de la historia de Rusia. Desde que el líder comunista subió al poder, hasta la liberación de la Plaza Roja tras el intento de conquista de Napoleón. Si no fuera por el ruido del metro, cuando miras las lámparas te hacen sentir en un palacio.

TAGANSKAYA

Aquí se ilustran personas que sirvieron en la II Guerra Mundial. Desde astronautas, hasta marines. Con un blanco y azul porcelana, te saca del túnel del metro.

KIEVSKAYA

Con un estilo rococó parece una exposición de cuadros revestidos con marcos de porcelana. Conmemora la unión de Rusia y Ucrania.

PAVELETSKAYA

Es sencilla y con menos gente. Los arcos están coronados por el símbolo comunista de la hoz y el martillo.

 

¿PAOSHAD PEBOALUI?

(No estoy segura de que se escriba así, pero te dejamos la foto del nombre en cirílico).

La joya de la corona, yo al menos no me lo podía imaginar. Habíamos visto mosaicos, cuadros y murales con representaciones del país. Mármol, porcelana, revestimientos dorados, plateados, vidrieras…

Eh aquí ¡¡figuras de bronce!! Pastores, cazadores, perros, aviadores.

Además, es un honor para la sociedad. Los pasajeros tienen el ritual  de tocar el hocico de los perros y es lo que hace que se haya desgastado su color original.

Bonita parada y entretenido de detenerse un rato para observar.