Qué ver en San Petersburgo

¡Bienvenid@ al país de los espacios imponentes!

San Petersburgo es para pasearlo. Si vas caminando puedes apreciar la amplitud de las calles, la cantidad de gente que se mueve por ellas y la contaminación que dejan los coches (aunque no sea lo más agradable) frente a los grandes parques que refugian la ciudad. Ver el nivel de vida y encontrarte a cada paso con las iglesias que se conservaron durante la etapa soviética. Los atardeceres a orillas del río tampoco te dejarán indiferente. Todo lo hacemos bien tempranito, así que los sitios donde hay que pagar entrada no están abiertos. Pero respecto a las iglesias lo que hemos oído es “vista una, vistas todas”.

AVENIDA NEVSKY

Para situarte rápido y fácil, tendrás que ubicar la Avenida Nevsky, la más céntrica y transitada, por lo que te recomendamos no comer allí. Por el contrario, la calle Rubinstein, sería una buena elección para llenar el estómago si te encuentras cerca.

Desde Nevsky, puedes llegar al resto de puntos de interés de la ciudad. Además allí se encuentran las tiendas y locales de mayor nivel.

PLAZA DEL PALACIO

Es la plaza central de San Petersburgo y donde se encuentran otros monumentos.

PALACIO DEL HERMITAGE

Es lo que le da nombre a la plaza, porque es la carta de presentación independientemente del punto desde el que se acceda. Se puede entrar al patio interior del Palacio de Invierno (antigua residencia de los zares) sin pagar, para ver los gatos que ahuyentan a las ratas desde el siglo XVIII y las sombras de los árboles donde se refugian los pájaros  e imaginarte por unos minutos cómo era vivir allí.

No solo la colección de cuadros y antigüedades merecen la entrada al palacio, sino más bien su interior. Los espacios, las salas y salones tienen una decoración impecable.

 

COLUMNA DE ALEJANDRO

                           

Preside el centro de la plaza, con 47,5 metros de altura y 600 toneladas.

Conmemora el triunfo del emperador Alejandro I contra la invasión de Napoleón. Y aunque podría parecer lo contrario su parte más elevada está erigida por un ángel de la paz, con un rostro similar al de Alejandro.

Siendo la plaza tan grande, no hay problema con la hora en que se visite.

 

ARCO DE TRIUNFO

Es otro de los monumentos en memoria de la victoria de Rusia sobre las tropas francesas. Forma parte del Edificio del Estado Mayor, que sirvió de sede del mismo hasta que Moscú pasó a ser la capital de Rusia.

Este arco conecta la plaza con la Avenida Nevsky.

IGLESIA DE EL SALVADOR SOBRE LA SANGRE DERRAMADA

Este nombre taaaaaan largo viene porque la iglesia se construyó sobre el lugar donde el zar Alejandro II fue asesinado. Por eso, su interior se ha convertido en un museo con la historia del emperador. 

También se le llama la Iglesias de la Resurrección y resalta el carácter pintoresco de la ciudad de San Petersburgo.

 

¡Vaya diferencia poder verla a primera hora de la mañana!, pasamos a mediodía por la zona y parece otro lugar. A partir de las 9.00 se empieza a llenar de puestos con souvenirs que tapan la visión de la iglesia y el bullicio de la gente te satura…

Desde uno de sus laterales se puede entrar al Parque de Mikhailovsky, desde donde se puede obtener una bonita imagen de la iglesia asomándose entre los árboles.

Fue aquí donde tuvimos el primer disgusto, porque la cúpula principal estaba en obras… ¡Por cierto! En esa cúpula encontraron una bomba de la Segunda Guerra Mundial, que estuvo allí sin explotar durante 19 años.

FORTALEZA DE SAN PETER Y SAN PAUL

 

Saliendo de la plaza del palacio y queriendo a través el río Neva, ya te puedes sorprender viendo la playa que rodea la fortaleza de San Pedro y San Pablo. Saliendo de ella se asoman los 123 metros de aguja de su catedral. Pasear alrededor de la fortaleza, desde sus jardines, hasta sus playas del río Neva donde muchos artistas se sientan a dibujar.

                      

Dentro puedes encontrar la Catedral de San Pedro y San Pablo, con esa punta afilada revestida de oro que se ve desde el otro lado del río y durante el camino hasta la fortaleza. El interior lo preside un retablo de oro. Nosotros metimos un poquito el ojo desde la fila y pudimos corroborar que así es.

Te recomendamos visitar la fortaleza durante la mañana para vivir “el cañonazo”. Una ceremonia militar que se celebra a las 12.00. Desfilan los cadetes que están en la escuela, al ritmo de una banda instrumental de tambores y trompetas. Entrando a la plaza cantan el himno de Rusia y después viene el sorprendente disparo de cañón que retumba sobre la fortaleza.

Y aquí te voy a contar un secreto, en mi casa me llaman “sargento”, así que no tenía excusa para no sacarme una foto con ellos…

CATEDRAL DE KAZÁN

 

Te la encuentras paseando por la Avenida Nevsky hacia la plaza del palacio y dejando a poco metros un canal que te dirige a la Iglesia de El Salvador. Abruma su longitud por la cantidad de columnas que la sostienen. Se puede entrar gratis por el ala oeste, pues en la zona este se sitúa el retablo.

 

 

CATEDRAL DE SAN ISAAC

Su enorme cúpula dorada llama la atención desde la Avenida Nevsky, la plaza del palacio o a la orilla de la fortaleza. Siendo una de las cúpulas más grandes del mundo, lo que la convierte en la segunda iglesia ortodoxa oriental más alta.

Para verla de frente tienes que ir a la plaza de los Decembristas, donde se levantaron un grupo de militares contra la Rusia Imperial en 1825.

Se puede subir a la cúpula con las mejores vistas de la ciudad de San Petersburgo.

MUSEO ZOOLÓGICO

Dentro de un edificio histórico cruzando el río Neva desde la Plaza del Palacio podrás conocer al único mamut disecado con más de 44 mil años. Además, el Museo Zoológico de la Academia de Ciencias tiene cerca de 30.000 piezas de historia natural.

Da la sensación de ser un museo dentro de un antiguo colegio, donde se hacen excursiones y se reúnen artistas para dibujar los diferentes animales.

Solo un detalle, por la zona no hay locales para tomar algo o comprar agua, y el bar del museo solo acepta efectivo.

CATEDRAL DE LA TRINIDAD

Puesto que deberías dar un paseo por los canales al atardecer, te recomendamos que te decantes por la calle del rió Fontanka, que tiene el mismo nombre. Si caminas por ese paseo, me atrevería a decir que podrás ver sus cúpulas en todo momento.

Siendo tarde cuando fuimos a verla estaba cerrada, las cúpulas son inmensas y preciosas y las columnas que la aguantan también son imponentes. Un paseo agradable, con una joya para cerrar San Petersburgo.

 

A las afueras de San Petersburgo quedan tres palacios, Peterhof, el palacio de Catalina y la fortaleza de Oreshek. Nosotros no somos mucho de palacio, preferimos que las cosas vayan a su ritmo, por lo que no nos asomamos por allí.

Si prefieres salir de la ciudad te recomendamos visitar Vyborg, a 1 hora en cómodo tren por 4,5€. Se encuentra al sur de San Petersburgo, haciendo frontera con Finlandia. Subir al castillo y ver la imagen panorámica de la ciudad.

Si quieres conocer una ciudad medieval con estilo ruso, puedes visitar Novgorod al sur de la antigua capital.

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