Vyborg

Qué hacer en Viborg 

En nuestro tercer día en Rusia nos escapamos de la ciudad para conocer Vyborg. Un pueblito limítrofe con la frontera de Finlandia, de la que en su momento formó parte del país, pasando también por manos de los suecos. Por eso, en el mismo territorio se mezcla arquitectura soviética y escandinava.

En un trayecto de una hora y media en tren desde San Petersburgo (estaciones de Finlandia o Udelnaya), dejas la ciudad al sur del mapa. El billete lo compras en la misma estación por 4,50€ y ¡fácil! Vyborg es la última parada.

Al llegar, la seguridad de la estación nos retiene a todos los extranjeros solicitándonos el pasaporte. Tras pasar 5 minutos de llamadas que no entendíamos nos los devuelven ufff…menos mal. Nos toca caminar durante media hora hasta nuestro hostel de esa noche con las mochilas. Un hostel sencillo con una laberíntica entrada y bien pegado a la entrada del mar, pero lejos de la estación…

¡Salimos sin temer el frío!

Antiguo castillo de Vyborg

La característica principal de Vyborg reside en un antiguo castillo protagonista de una pequeña isla dentro del Mar Báltico. Si consigues subir a la torre principal, podrás ver la imagen panorámica de la ciudad. Algo que debe ser impresionante cuando el tiempo acompaña, para lucir pintoresca y colorida, que con las calles adoquinadas y las casas bajas tiene una esencia de auténtico pueblo pesquero. La fortificación sirvió de escudo, pero también de prisión. El problema que tuvimos es que estaban haciendo reformas y no pudimos ver su interior ni hacer las fotos que se merece la ciudad desde las alturas.

También es imprescindible caminar por la plaza principal de Vyborg donde se sitúa el antiguo mercado. Allí, puedes encontrar desde un chaleco de lana para pasar el frío soviético hasta toda clase de frutos y pescados secos. En la plaza también hay edificios históricos como la Torre circular que actualmente es un restaurante.

 

Después de dar un paseo por Vyborg, puedes apreciar que las huellas de las diferentes guerras y debates de pertenencia de la ciudad aún son visibles. Lo que tampoco pasa desapercibido es la Torre de la Campana de la vieja Catedral de la ciudad, que aunque se puede llegar a ver desde diferentes puntos con sus 25 metros de altura, localizarla de cerca nos fue más complicado.

 

Cruzando cualquiera de los dos puentes que quedan a los lados del castillo, la ciudad de Vyborg continúa en la isla de Tserkov, con pocos habitantes, pero un espacio natural inmenso. Primero y casi sin quererlo accedes a la fortificación de Annekrone, que puedes cruzar disfrutando de la fauna del lugar.

De ahí, a un kilómetro y medio queda el Parque Mon Repós (entrada 2€) que están potenciando con nuevas estructuras, rehabilitando su peculiar mansión y plantaciones que estamos seguros lo harán visita obligada en Rusia. Nosotros pudimos ver una parte que queda junto a la bahía y cuando sale el sol te confirmamos que es el sitio más bonito en el que podrías estar.

 

Tómatelo con calma y pasa una noche en la ciudad. Podrás conocer las dos partes de Vyborg sin morir en el intento. Además, es posible que el tiempo te juegue una mala pasada.

VÍDEO DE NUESTRA VISITA A VYBORG

¿Qué te ha parecido el vídeo? ¿Has estado en Vyborg y tienes alguna recomendación? Déjalo en los comentarios ¡nos encantan!

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